Cómo hacer Germinados en Casa

Si habéis estado atentos, veríais en la entrada anterior (aquí), que os comenté que los germinados que añadí a la ensalada los hice yo misma y que os explicaría cómo hacer germinados en casa. Y como seguro que no podéis soportar la intriga (jejeje) he decidido hacerlo ya, no sin antes hacer una pequeña introducción sobre las ventajas que tiene incluir germinados y brotes en nuestra dieta.

hacer germinados en casa

 

Cuando ingerimos un germinado, estamos introduciendo en nuestro organismo un alimento vivo, más que ningún otro, lo cual aumenta en gran medida su valor nutricional. Cuando una semilla, legumbre, cereal, etc. germinan, pueden aumentar incluso en varias centenas sus índices de vitaminas, minerales, oligoelementos y enzimas. Un ejemplo, la soja germinada aumenta en un 370%  la cantidad de vitamina A y carótenos que contiene inicialmente. En algunos casos como el del trigo, incluso aparecen vitaminas que no tenía como la vitamina C. Pensad que en una semilla está concentrado todo el potencial para la futura planta, y es en el momento del germinado cuando despliega toda su fuerza, superando en ocasiones incluso las propiedades del fruto final.

Además, y esto es muy interesante para dietas basadas en alimentos crudos, los germinados transforman algo que de por sí no se puede digerir, por lo que es necesario cocinarlo primero, en algo que puedes tomar directamente. Como decía antes, es consumir un alimento vivo.

Dependiendo del origen de los germinados, la concentración de vitaminas, oligoelementos y enzimas, será diferente y por lo tanto, sus propiedades también. En general van desde ayudar a depurar el organismo, a favorecer la digestión, rebajar el índice de colesterol, favorecer el metabolismo, combatir la acción de los radicales libres o fortalecer el sistema inmune. En cualquier caso, creo que lo más adecuado sería centrarse en las propiedades de cada uno por separado, ya que existe mucha variedad y algunos destacan por encima de otros en sus propiedades y efectos para la salud.

Y ahora vamos a lo importante, ¿qué es lo mejor de esto? pues que puedes hacer germinados en casa. No necesitas de una gran inversión, porque no es uno de esos productos exóticos, que nos dicen que tienen muchas virtudes, pero que sobretodo consiguen que te de un infarto cuando miras el precio. No. Los germinados son tan fáciles de hacer como el experimento de las lentejas y el algodón del cole. Y por los viejos tiempos, decidí que esa sería mi primera experiencia con los germinados. Además de que lo tenía a mano y me sonaba muy bien.

Las lentejas que elijas pueden ser unas normales, de las que usas normalmente para cocinar. Una muy buena opción sería que fueran ecológicas, aunque yo confieso que en mi caso usé de las normales. Esto es aplicable a todas las legumbres, sin embargo en el caso de las semillas, sí es conveniente que sean ecológicas, para estar seguros de que no se les han añadido pesticidas, ni hormonas ni nada.

Las lentejas en brotes retrasan el envejecimiento y son ricas proteínas, hierro y vitamina C. Y ahora os explico paso por paso el proceso:

 1. Lo primero es poner toda una noche (o unas doce horas) un puñadito de lentejas en remojo. La cantidad dependerá de las que quieras hacer. Verás que después de estar en remojo, ya habrán aumentado de tamaño.
2. En segundo lugar se enjuagan bien y se ponen en un tarro de cristal. Deben de tener espacio suficiente para crecer, ya que aumentarán notablemente su tamaño. Deja el bote abierto o cubierto con una gasa. Una semilla para germinar necesita de tres elementos básicos: agua, aire y luz, por lo tanto, nos preocuparemos de mantenerlas húmedas (no empapadas para evitar que se pudran), bien aireadas y con luz indirecta.

hacer germinados en casa

 3. Según pasen los días se va viendo la evolución, muy rápida en este caso. Poco a poco van apareciendo las puntitas blancas, y conforme éstas se alargan, aparecen las primeras hojas verdes. Durante estos días, hay que enjuagarlas, para mantener la humedad, pero como os he dicho en el punto anterior, se debe evitar encharcarlas. Y disfrutad de la magia, porque es muy bonito ver la evolución 🙂 y sentirse otra vez como un niño.

hacer germinados en casa
4. Finalmente, pasados unos cinco o seis días, ya tenéis vuestros germinados. La idea es que hallan crecido unos tres dedos aproximadamente y que se vean verdes. Si los dos últimos días les da el sol directo se potenciará el color por la acción de la clorofila. Y ya están listos para consumir. En una ensalada, en un sándwich o bocadillo, en batidos o como se os ocurra, pero crudos para aprovechar todos sus beneficios.

hacer germinados en casa

 

Y esto es todo, como veis no tiene ningún misterio. Es fácil, entretenido, y el resultado es un alimento hecho por vosotros y con multitud de beneficios. Para la próxima,tengo muchas ganas de hacer germinado de trigo, que tiene muchísimos beneficios para la salud. Ya os contaré. Mientras tanto, espero que probéis esto y me contéis que tal. Y ya os lo he puesto al principio, pero por si acaso, si necesitáis una idea de como comer vuestros brotes de lentejas, en el post anterior publique una ensalada buenísima.

PD: no me gusta machacaros con más información de la cuenta, pero si queréis saber más aquí tenéis un artículo con más datos.

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lorenateconmiel

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